Se desprende un plafón en una escuela del Vedado y deja dos niños heridos
Dos niños heridos tras desprenderse un plafón en la primaria “Chiqui Hernández”. Fueron atendidos y dados de alta.

📌 Accidente en plena clase La rutina escolar en la primaria Carlos Hernández Fernández (“Chiqui Hernández”), ubicada en Calzada y H, municipio Plaza de la Revolución, se convirtió en alarma este jueves cuando un plafón del techo se desprendió en plena clase de sexto grado. El incidente dejó dos estudiantes lesionados y volvió a poner sobre la mesa el debate sobre el estado crítico de la infraestructura educativa en Cuba.
📌 Detalles del accidente El plafón cayó de manera repentina sobre una mesa del aula. Dos menores resultaron heridos y fueron trasladados al Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez. Uno de ellos recibió tres puntos de sutura por una herida leve; ambos fueron dados de alta tras exámenes de diagnóstico. Las autoridades informaron que los niños se encuentran fuera de peligro.
📌 Preocupación entre padres y vecinos El hecho generó inquietud entre padres y vecinos, quienes cuestionan las condiciones de seguridad en las escuelas del país. La precariedad de los edificios escolares, muchos con décadas de antigüedad y sin mantenimiento adecuado, se ha convertido en un riesgo constante para estudiantes y maestros. En redes sociales, el accidente fue interpretado como un reflejo del abandono institucional y la falta de inversión en infraestructura básica.
📌 Reacciones en redes y malestar ciudadano Usuarios en plataformas como Facebook e Instagram señalaron que “hoy fueron dos niños en El Vedado, mañana puede ser cualquier otro en cualquier barrio”, subrayando la urgencia de atender el deterioro estructural de los centros educativos. La brecha entre el discurso oficial y la realidad cotidiana alimenta la desconfianza y el malestar.
📌 Un problema estructural Cuba enfrenta una crisis económica que ha limitado la reparación y mantenimiento de escuelas. Casos similares se han reportado en otras provincias, donde techos, paredes y mobiliario en mal estado ponen en riesgo la seguridad de los estudiantes. El accidente revive el debate sobre las prioridades del régimen y la necesidad de garantizar entornos seguros para la infancia.
📌 Un síntoma de un deterioro mayor El desprendimiento del plafón en la “Chiqui Hernández” no fue un hecho aislado, sino un síntoma de la fragilidad de la infraestructura escolar en Cuba y de la vulnerabilidad de los niños que asisten a clases en condiciones que no cumplen estándares mínimos de seguridad.
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