Protestas en Morón: manifestantes toman sede del Partido y queman retratos de los Castro en onceava noche de cacerolazos
Manifestantes tomaron sede del Partido en Morón y quemaron retratos de Fidel y Raúl Castro en la onceava noche de protestas y cacerolazos en Cuba.

La crisis en Cuba ha escalado a un nuevo nivel. Durante la onceava noche consecutiva de protestas, manifestantes tomaron sede del Partido en Morón y quemaron retratos de los Castro en un acto de alto valor simbólico. El hecho, ocurrido hace cinco noches en la ciudad de Ciego de Ávila, representa uno de los desafíos más directos al régimen desde el estallido social de 2021. Cientos de ciudadanos marcharon hacia el edificio del Partido Comunista, donde realizaron una hoguera frente a la fachada.
La toma de la sede y la quema de símbolos
Según relatos de testigos y reportes de prensa independiente, los manifestantes tomaron sede del Partido en Morón y quemaron cuadros de Fidel y Raúl Castro. También destruyeron otros símbolos de la organización política. La periodista que reportó el hecho calificó la acción como un momento de gran valor simbólico, donde la ciudadanía no solo reclamaba servicios básicos, sino que exigía el fin del comunismo y libertad.
Once noches de cacerolazos ininterrumpidos
Cuba cumple once noches consecutivas de protestas mediante cacerolazos. El descontento social ha sido continuo desde las manifestaciones de 2021, pero la situación actual ha escalado notablemente. En las principales ciudades del país, los ciudadanos salen a las calles y ventanas para hacer sonar ollas y sartenes, en una protesta pacífica pero contundente contra el gobierno. La quema de los retratos en Morón es el punto más álgido de esta nueva ola de manifestaciones.
El contexto de la crisis energética
Las protestas ocurren en medio de un colapso total del sistema eléctrico nacional. Los apagones se extienden por más de 20 horas diarias en la mayoría de las provincias. Esta situación ha dificultado la comunicación con la isla y ha fragmentado el contacto entre activistas y familiares. El restablecimiento del servicio ha sido paulatino, alcanzando aproximadamente un 45% en La Habana, mientras que el resto del país permanece a oscuras gran parte del día.
Un mensaje claro: libertad
Lo ocurrido en Morón trasciende el reclamo por servicios básicos. Los manifestantes tomaron sede del Partido en Morón para enviar un mensaje político explícito. La quema de los retratos de los Castro simboliza el rechazo a más de seis décadas de gobierno comunista. Los cánticos y consignas grabadas por los testigos incluyen frases como “libertad” y “abajo la dictadura”, evidenciando un descontento que ha madurado hasta volverse abiertamente político.
La represión y la respuesta oficial
Hasta el momento, las autoridades no han emitido un comunicado oficial sobre los hechos en Morón. Sin embargo, se reportan operativos de seguridad en varias provincias para contener las protestas. Organizaciones de derechos humanos han documentado detenciones arbitrarias y actos de intimidación contra quienes participan en los cacerolazos. A pesar de esto, la población continúa manifestándose cada noche.
El significado de once noches de resistencia
Que las protestas se mantengan durante once noches consecutivas es un hecho sin precedentes recientes en Cuba. La sostenibilidad del descontento revela una sociedad harta y dispuesta a asumir riesgos. La falta de electricidad, lejos de silenciar a la población, se ha convertido en un catalizador de la protesta. En la oscuridad, los cubanos encuentran el momento para hacerse oír.
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