La leche que llega a Cuba es donada, no producida

Cuba recibe 66 toneladas de leche donada por México, evidencia de la crisis láctea y la incapacidad del país para producirlo.

La leche que llega a Cuba es donada, no producida

**📌 Dependencia total de donativos: ** La llegada de 66 toneladas de leche en polvo donadas por México, celebrada por los medios oficialistas como un gesto de “solidaridad”, revela una realidad que el discurso estatal intenta ocultar: Cuba ya no puede producir ni garantizar la leche de sus propios niños. El cargamento será distribuido a granel en las bodegas y destinado únicamente a niños de 2 a 6 años y mujeres embarazadas, dejando fuera —una vez más— a los mayores de 7 años, un grupo históricamente incluido en este beneficio.

**📌 Un símbolo de la crisis alimentaria: ** La leche, presentada durante décadas como emblema de la “seguridad alimentaria” del sistema, hoy llega en sacos de 25 kilogramos enviados desde otro país. Lejos de ser un hecho aislado, este donativo confirma la dependencia creciente de la isla de la asistencia externa para cubrir necesidades básicas.

**📌 Colapso de la industria láctea: ** El deterioro del sector agropecuario explica la incapacidad del país para producir leche de forma estable. Entre los factores señalados por productores y especialistas se encuentran:

  • Ganadería en mínimos históricos por falta de insumos, pienso, medicamentos y combustible.
  • Impagos del Estado, que han provocado el abandono de la actividad o la reducción drástica de entregas.
  • Infraestructura deteriorada, sin capacidad para procesar o pasteurizar leche de forma continua.
  • Pérdida masiva del rebaño bovino, hoy menor que en la década de 1950.

**📌 Distribución a granel: improvisación y riesgos: ** La decisión de entregar la leche sin envasar evidencia la falta de recursos industriales y logísticos. La distribución a granel implica riesgos de higiene, contaminación y dificultades para las familias, que deben transportar el producto sin garantías sanitarias. La medida confirma la precariedad del sistema de distribución estatal.

**📌 La propaganda vs. la realidad: ** Mientras la prensa oficial destaca la “solidaridad internacional”, miles de familias denuncian meses sin recibir leche para sus hijos. Las entregas incompletas o irregulares se han vuelto la norma, y la producción nacional es prácticamente inexistente. El país depende de cargamentos donados para alimentar a su población infantil, un indicador crítico del deterioro económico y social.

**📌 Un problema estructural, no coyuntural: ** Cuando un país necesita donaciones para garantizar un alimento básico como la leche, el problema no es el donativo: es el sistema que dejó de producir. La crisis láctea se suma a la escasez generalizada, los apagones prolongados y la caída de la producción nacional, configurando un escenario de vulnerabilidad creciente para la población.

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