Detienen en Cienfuegos a Madeleiny Fuentes León por el activismo de su hermana en Florida
Madeleiny Fuentes León fue detenida en Cienfuegos como represalia por el activismo de su hermana en Florida, usada como rehén para intimidar.

La toman como rehén para amedrentar al exilio
El Departamento Técnico de Investigaciones (DTI), subordinado al Ministerio del Interior (MININT), detuvo el pasado viernes a Madeleiny Fuentes León en su casa de Santa Isabel de las Lajas, Cienfuegos. El operativo, que incluyó un registro domiciliario, fue motivado presuntamente por el activismo político de su hermana, Madeley Fuentes León, residente en West Palm Beach, Florida, e integrante del grupo Freedom for Cuba, que busca el fin de la dictadura y la transición a una democracia en la isla.
Según denunció la activista desde el exilio, las autoridades cubanas se presentaron en la vivienda con una orden de registro. Durante el allanamiento, los oficiales mostraron a Madeleiny fotografías de su hermana junto a opositores reconocidos, como el líder de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), José Daniel Ferrer, y la activista cubanoamericana María Teresa Rafaeli.
También vincularon a la joven con otro detenido, José Luis Oliver Díaz, alegando que en el teléfono de este último encontraron imágenes de ella y mensajes de Madeley augurando la caída del sistema: “que estamos bien activos aquí, que estamos trabajando duro, que la dictadura se va a caer”.
Durante el allanamiento, los agentes confiscaron los teléfonos móviles de las dos mujeres y sumas de dinero en efectivo: 20,000 CUP, el equivalente a poco más de 30 dólares. La madre de las jóvenes, testigo del operativo, relató que la orden de registro se la leyeron rápido, y con el nerviosismo no logró retener ni lo que decía.
La legislación cubana establece que una orden de registro debe especificar el lugar, los motivos, las evidencias que se investigan, la autoridad actuante, el alcance de la búsqueda y requiere aprobación previa de un fiscal. Nada de eso, al parecer, fue respetado.
El motivo inmediato del arresto de Madeleiny, según su hermana, fue haber tomado una fotografía de los oficiales desde el interior de la casa para alertarla. Al descubrir la imagen en el dispositivo, los agentes procedieron a su traslado hacia la unidad de instrucción penal de la provincia de Cienfuegos, conocida popularmente como “Todo el mundo canta”.
Madeleiny permanece incomunicada y bajo una investigación de 72 horas. Las autoridades han advertido que, de hacerse pública la fotografía de los oficiales, la joven podría enfrentar cargos con condenas de entre tres y cinco años de privación de libertad. Su madre también ha sido citada para comparecer este lunes en la mañana en la misma sede policial.
El caso expone una práctica que el régimen cubano ha perfeccionado durante décadas: usar a los familiares que permanecen en la isla como rehenes para amedrentar a quienes se manifiestan en el exterior. Madeley Fuentes, desde Florida, organiza protestas y denuncia la dictadura. Su hermana, que no tiene vínculo con ninguna actividad opositora, paga las consecuencias.
El “delito” de Madeleiny no es haber conspirado contra el Estado, sino haber tomado una foto. Y por eso podría pasar hasta cinco años en prisión. Mientras tanto, los verdaderos criminales —los que roban, los que asesinan, los que torturan— siguen en libertad. La justicia cubana, como siempre, no es justicia: es venganza. Y las víctimas, como Madeleiny, son solo el medio para que el régimen siga sembrando terror.
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