Corrupción en Asociaciones Canarias de Cuba revela abandono e ilegalidades
La corrupción en Asociaciones Canarias de Cuba expone abandono, ilegalidades y desvío de recursos bajo control oficial.

Las Asociaciones Canarias en Cuba, creadas originalmente para preservar la cultura y la identidad de la comunidad isleña, se han convertido en el centro de un entramado de corrupción, abandono e ilegalidades que cada día suma nuevas evidencias.
Denuncias recientes apuntan directamente a la llamada Comisión Gestora, encabezada por el ex viceministro de Cultura del régimen castrista, Fernando Rojas, cuya legitimidad ha sido cuestionada públicamente. Según miembros de base, en la Asociación Canaria de Cabaiguán opera una Mipyme ilegal, pese a que ninguna de estas instituciones posee personalidad jurídica para alquilar locales o realizar negocios. Aun así, se han establecido arrendamientos y actividades comerciales que violan la ley cubana, bajo el conocimiento —y presunta complicidad— del Gobierno municipal, la Dirección de Cultura y la propia Comisión Gestora.
El local donde se desarrollaban estas actividades se encuentra hoy cerrado y en estado de destrucción, mientras continúan las irregularidades relacionadas con negocios privados, discotecas y arrendamientos clandestinos. A ello se suma el misterio de los vehículos desaparecidos: la guagua verde de la Asociación, que según los socios funcionaba perfectamente, desapareció sin explicación. También están en paradero desconocido el carro rojo y el carro blanco pertenecientes a la institución.
Los reclamos de transparencia han sido ignorados. Una denunciante presentó múltiples cartas dirigidas a la Comisión Gestora, pero jamás recibió respuesta. En la Casa Canaria de San Miguel del Padrón la situación es igual o peor: abandono total, deterioro estructural y ausencia de gestión responsable, dejando claro que los intereses personales y el desvío de recursos han reemplazado cualquier función cultural o comunitaria.
La cadena de corrupción continúa creciendo a medida que más miembros de base pierden el miedo y revelan lo que ocurre dentro de estas instituciones. Lo que alguna vez fue un espacio de encuentro y preservación cultural hoy se muestra como un símbolo del abandono institucional en Cuba.
(Google AdSense / Direct)
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar esta noticia.



