Colombia enviará paneles solares a Cuba en plena crisis energética
Colombia enviará paneles solares, medicamentos y alimentos a Cuba como gesto de solidaridad en medio de la peor crisis energética de la isla.

Colombia anuncia el envío de paneles solares a Cuba en medio de la peor crisis energética de la isla
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció este miércoles que su país se alista para la primera entrega de paneles solares a Cuba, en un gesto que busca paliar la grave crisis energética que mantiene a la isla sumida en apagones masivos. La propuesta fue difundida a través de su cuenta en X y respaldada en comunicados oficiales de la Presidencia de Colombia.
El mandatario colombiano reposteó en su cuenta un mensaje del embajador chino en La Habana, Hua Xin, quien había destacado la instalación de sistemas fotovoltaicos donados por el gigante asiático en policlínicos y otros centros vitales de varias provincias cubanas, en medio del “cerco energético” impuesto por Estados Unidos.
“Colombia se alista a la primera entrega de paneles solares a Cuba”, escribió Petro.
El anuncio coincide con la partida de un avión desde el Comando Aéreo de Transporte Militar (Catam) en Bogotá, cargado con medicamentos, insumos médicos y alimentos, recolectados por el Movimiento de Solidaridad con Cuba, organizaciones sociales y el propio gobierno colombiano.
La senadora Gloria Flórez, del Pacto Histórico, destacó que esta ayuda es fruto de “la solidaridad del pueblo colombiano” y que el vuelo será “fundamental para seguir tejiendo los lazos de hermandad con el pueblo de Cuba”.
Petro no es nuevo en este tipo de propuestas. En febrero pasado, había invitado a Estados Unidos a impulsar un programa de energía solar para toda la isla, proponiendo que Latinoamérica fabricara los paneles con arenas de sílice y cobre colombianos.
“Colombia produce paneles para exportar si es necesario”, aseguró entonces.
Ahora, el envío de paneles solares —junto con medicamentos y alimentos— se presenta como una respuesta concreta a la crisis, aunque los expertos advierten que, sin una solución estructural, los apagones seguirán siendo el pan de cada día en la isla.
El gesto de Petro es sin duda bien intencionado. Pero en una Cuba donde los apagones superan las 20 horas diarias y la generación eléctrica apenas alcanza para cubrir la mitad de la demanda, un cargamento de paneles solares —por más bienvenido que sea— es como poner una curita en una hemorragia.
La isla no necesita gestos simbólicos: necesita una transformación profunda de su modelo energético, algo que el régimen de Díaz-Canel ha postergado durante décadas.
La solidaridad internacional es necesaria, pero no suficiente. Y el gobierno cubano, en lugar de reconocer sus propias responsabilidades en el desastre, seguirá culpando al “bloqueo” mientras los apagones se llevan por delante cualquier intento de recuperación.
(Google AdSense / Direct)
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar esta noticia.



