Artefactos punzantes en Las Tunas afectan patrullero estatal

La tensión social en la región oriental de Cuba sumó un nuevo capítulo tras reportarse la aparición de artefactos de fabricación casera diseñados para desinflar neumáticos, conocidos popularmente como “miguelitos” o abrojos, en la vía pública de la provincia de Las Tunas. En efecto, el incidente cobró notoriedad luego de que trascendieran imágenes de un vehículo patrullero perteneciente a la Central de Alarmas de la Empresa de Servicios Especializados de Protección S.A. (SEPSA) con una de sus gomas completamente perforada. De acuerdo con los reportes, el daño ocurrió tras transitar por una de las zonas afectadas.
Artefactos punzantes en Las Tunas: una táctica de resistencia civil
No obstante, estos dispositivos no son nuevos. Construidos con clavos o metales soldados de forma tal que siempre exponen una punta hacia arriba, se utilizan históricamente en escenarios de disturbios, conflictos o guerra asimétrica con el objetivo de inmovilizar vehículos de transporte militar o de fuerzas policiales. Por otro lado, el empleo de estas tácticas en el entorno urbano tunero evidencia una preocupante escalada en los métodos de protesta espontánea. Dado que la población civil manifiesta un creciente descontento ante las autoridades de la isla, la propagación de estos objetos en las calles ha despertado serias alarmas entre los residentes locales.
Riesgo colateral para la población y silencio oficial
En consecuencia, los artefactos punzantes en Las Tunas representan un peligro no solo para el transporte del Estado, sino también para conductores de ambulancias, bicitaxis, motoristas y los propios peatones que transitan por la ciudad. Asimismo, el riesgo de que un niño o un anciano pise accidentalmente uno de estos dispositivos es alto, dada la falta de señalización o control sobre las áreas afectadas. Finalmente, mientras las empresas de seguridad estatales y los órganos de control policial intentan identificar los focos de colocación, el silencio oficial sobre estos actos de sabotaje urbano profundiza la incertidumbre. Por tanto, la aparición de artefactos punzantes en Las Tunas no es un hecho aislado, sino un síntoma más de la crisis de gobernabilidad que vive la isla, donde la ciudadanía recurre a métodos extremos para expresar su hartazgo.
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